Tu capricho íntimo
reservado para ti los 365 días del año
Nuestras viviendas unifamiliares se sustentan en cuatro pilares:
¿Dónde y cómo quieres vivir? Sabes que de la respuesta depende el resto de tu vida, escoger el hogar que te acoge cada día no tiene precio, eres una persona exclusiva y única.
¿Por qué conformarte con una vivienda prêt-à-porter?
Si ya tienes la parcela, solo te falta tu arquitecto de confianza; esa persona que dibuja y hace realidad la ilusión que tienes en tu imaginación. Ese profesional con quien tienes la certeza de que la inversión ha merecido la pena.
Conectada con la naturaleza, con grandes zonas verdes purificadoras o cerca de la playa o montaña
Proyectamos viviendas premium,
prestando atención a detalles singulares para resaltar
la máxima calidad, eficiencia y sostenibilidad
Prestamos una atención y dedicación personalizada.
Actualizamos nuestras competencias e innovación.
Controlamos el proyecto hasta la entrega de llaves. Las ideas las fusionamos con el arte, las texturas y la naturaleza.
Con Mónaco Arquitectos escoges las calidades de tu villa de lujo.
Distribuyes los espacios importantes según tus hábitos personales.
Inviertes en tecnologías punteras y sistemas de ahorro energético.
daremos estos 5 pasos:
Aquí se decide si el proyecto tiene sentido antes de dibujar nada en serio.
Incluye:
Aquí se traduce lo que quiere el cliente en requisitos concretos.
Por ejemplo:
En promoción o inversión, esta fase es clave porque conecta arquitectura con negocio. No es solo diseñar bonito; es diseñar para un objetivo.
Es la primera propuesta arquitectónica con cierta forma.
Normalmente incluye:
El anteproyecto sirve para validar la dirección del diseño con el cliente antes de entrar al detalle.
Aquí el proyecto ya toma forma técnica suficiente para pedir licencias, aunque todavía no llega al nivel completo de definición constructiva.
Suele incluir:
En España, esta fase suele utilizarse para la solicitud de licencia urbanística.
Es la fase donde se define exactamente cómo se construye.
Incluye:
Aquí ya no vale “más o menos”. Todo debe estar cerrado para poder construir con seguridad, controlar costes y reducir improvisaciones en obra.
Mi opinión: si esta fase está floja, la obra se convierte en una cadena de problemas, sobrecostes y decisiones urgentes.
Aunque puede avanzar en paralelo, merece verla como fase propia.
Incluye:
Muchas veces el cuello de botella no está en el diseño, sino en la gestión administrativa.
Una vez el proyecto está definido, hay que transformarlo en una obra contratada.
Aquí se hace:
Esta fase tiene muchísimo impacto en margen, plazo y calidad final.
Empieza la ejecución material del proyecto y el arquitecto pasa a controlar que se construya conforme a lo proyectado.
Incluye:
En paralelo a la dirección de obra, se controla la correcta ejecución material, mediciones, calidad y cumplimiento técnico.
Dependiendo del tipo de encargo y equipo, aquí intervienen:
Cuando la obra termina, todavía queda una fase importante.
Incluye:
En proyectos profesionales, esta fase debería existir siempre.
Incluye:
dispondrás de una arquitectura portentosa, espaciosa y luminosa,
acompañada de vegetación, materiales naturales y optimización energética.
Disfruta de tu vida diaria con
linealidad, serenidad y comodidad.