Esta vivienda unifamiliar de estilo contemporáneo se despliega con elegancia en un entorno natural a las afueras de Madrid, integrándose con el paisaje mediterráneo mediante un lenguaje arquitectónico puro y geométrico.
Su diseño prioriza la conexión entre interior y exterior a través de grandes ventanales de piso a techo, que inundan los espacios con luz natural y permiten disfrutar plenamente de las vistas al jardín y a la piscina.
Distribuida en dos plantas, la vivienda ofrece una experiencia habitacional de lujo y confort. En planta baja se encuentran los espacios comunes: una cocina abierta con isla central, comedor, salón, baño de cortesía y un dormitorio auxiliar o despacho. En la planta alta se ubican tres dormitorios, todos con baño en suite, y acceso a terrazas privadas, garantizando privacidad y vistas panorámicas.
La pureza del blanco y los volúmenes bien definidos potencian la sensación de serenidad y amplitud. La piscina, situada en el frente principal del jardín, prolonga visualmente el espacio interior y actúa como espejo arquitectónico de la fachada.
El proyecto se integra con la arquitectura contemporánea de las zonas residenciales de alto nivel en las afueras de Madrid, especialmente en urbanizaciones como La Finca, Valdemarín o Las Rozas. La elección de líneas puras, materiales sobrios y acabados de alta calidad responde al estilo de vida cosmopolita, funcional y exclusivo de sus habitantes.
Gracias al clima de Madrid, esta vivienda está diseñada para una vida exterior durante buena parte del año, con amplios porches, terrazas y una piscina protagonista. A su vez, la eficiencia energética y la orientación están cuidadosamente estudiadas para optimizar el confort térmico y la iluminación natural.