Mirror Villa
Arquitectura, agua y percepción
Mirror Villa nace de la relación entre arquitectura, agua y percepción. La vivienda se concibe como una pieza horizontal y serena cuya presencia se completa a través de su reflejo sobre la piscina. Más que un elemento exterior, el agua actúa como una extensión visual de la arquitectura, duplicando volúmenes, luz y materia.
La casa se proyecta como una composición de líneas puras y proporciones controladas, donde cada elemento busca reforzar la sensación de calma, ligereza y continuidad con el entorno.



Volumen y proporción
La composición arquitectónica responde a una geometría limpia y equilibrada, definida por líneas horizontales marcadas y volúmenes puros cuidadosamente proporcionados.
La arquitectura busca una presencia contenida y elegante, evitando cualquier gesto innecesario. La precisión volumétrica y el control de las proporciones permiten que la luz, las sombras y el agua se conviertan en los verdaderos protagonistas del proyecto.

Relación interior y exterior
La planta baja concentra las áreas de día y se abre completamente hacia el exterior mediante grandes superficies acristaladas. Los límites entre interior, terraza y piscina desaparecen para generar una continuidad visual constante entre arquitectura y paisaje.
En planta primera, los volúmenes se retranquean estratégicamente para crear terrazas, zonas de sombra y vistas abiertas sobre el agua. La vivienda mantiene en todo momento una conexión directa con el reflejo y la luz.


La arquitectura del reflejo
La piscina se convierte en el elemento generador del proyecto. Su superficie funciona como un plano espejo capaz de transformar la percepción de la vivienda a lo largo del día, construyendo una segunda arquitectura invertida sobre el agua.
El reflejo no aparece como un recurso estético, sino como parte esencial de la experiencia espacial. La vivienda se percibe simultáneamente en su condición física y en su proyección reflejada, creando una lectura cambiante y dinámica del conjunto.

